Oración

Mirarán al que traspasaron

Al contemplar este misterio del amor divino-humano del Corazón Redentor, Conchita nos regala un conocimiento amoroso y rico -de corazón a corazón- de los tesoros de ese insondable amor del Dios encarnado en sus inabarcables dimensiones, su profundidad, su altura, su anchura y su longitud.